domingo, 21 de abril de 2013

Sadárbol en Todo en Domingo hoy 21 de Abril de 2013

Ecológicos por convicción

Gerente general de Tierra Viva, Alejandro Luy
Gerente general de Tierra Viva, Alejandro Luy

Desde la más elemental acción personal, pasando por iniciativas locales de educación ambiental hasta llegar a grandes programas en los que se busca un impacto ambiental, social y económico. No importa el tamaño del proyecto, lo trascendental es activarse y no esperar a que otros resuelvan los problemas. En la víspera del día de la Tierra, acá se cuenta cómo se llevan adelante varias iniciativas venezolanas
Oxígeno capitalino

www.sadarbol.blogspot.com

Desde un pequeño vivero, ubicado en La Floresta, salieron 700 árboles que en 2012 sembró la Sociedad Amigos del Árbol (Sadarbol) en Caracas, El Junquito, Ocumare del Tuy, Guarenas o Guatire.
Creada en 1984, esta organización sin fines de lucro tiene como tarea plantarle cara a la deforestación de las urbes y llenar de verde los espacios. No cuentan con recursos económicos, pero sí con un comprometido voluntariado. “Todo lo hacemos quitándole el tiempo al trabajo y a la familia”, explica su presidente, Gustavo Aguerrevere.
Sadarbol brinda apoyo a vecinos y grupos organizados motivados en la siembra de árboles en sus comunidades. “Además de proveerlos, ofrecemos asesoría en cuanto a las especies más idóneas para cada entorno y cómo mantenerlas hasta que crecen”.
Caobo, Araguaney, Apamate o Pilón, entre otros, son los más propagados porque tienen una baja o inexistente amenaza para la infraestructura: no afectan aceras ni tuberías subterráneas. Sin embargo, la asociación también realiza un programa para replantar otros tipos de estas grandes plantas que aluden muchas calles caraqueñas con su nombre. Así lo hicieron el año pasado en la avenida principal de Las Palmas, que curiosamente no tenía muchas de ellas.
Y es que más allá de su belleza y la sombra que regalan a los viandantes, los árboles combaten el calentamiento global. A través del proceso de fotosíntesis producen oxígeno y frenan los gases de efecto invernadero. “También controlan o atenúan el efecto de crecidas en ríos, protegen el suelo de la erosión y, en definitiva, sustentan la vida. Involucrar a los ciudadanos en la siembra genera conciencia ambiental y de participación”. En este objetivo de difundir su importancia también realizan el concurso fotográfico “Árboles de Venezuela”.


Tierra Viva, en busca del cambio
@TierraVivaVzla
#SomosBiodiversidad

Esta fundación apuesta desde 1992 por vincular lo ambiental, lo social y lo económico. En la actualidad desarrolla cuatro programas regionales de desarrollo sustentable en el Delta del Orinoco, el Parque Nacional Henry Pittier, el Parque Nacional San Esteban y la Cuenca del Lago de Valencia.
Este trabajo que se realiza a escala nacional, se traduce en planes como el de los Emprendedores Artesanales Warao en el Orinoco, que ha permitido convertir una tradición ancestral en una oportunidad de empleo para más de 100 artesanos indígenas en zonas como La Culebrita, San José de Wakajara, Ceibita Indígena o el Volcán. “Las piezas las confeccionan con materiales del entorno como moriche, tirite, mamure y sangrito, pero en el Delta abunda la bora -planta que crece sobre los ríos- y la han empezado a utilizar a través de la capacitación”, señala el gerente general de Tierra Viva, Alejandro Luy.
De esta forma, en un solo proyecto se hace un buen uso de los recursos naturales, se difunde la cultura y se impacta en el aspecto económico. “Desde 2010 a la fecha se han vendido más de 9 mil artesanías y con esos resultados se le dice a la gente que por sí sola puede valerse y tener sus ingresos en armonía con su entorno”.
En Ocumare de la Costa (Parque Henry Pittier) y Trincheras, Mantuano y Patanemo (Parque Nacional San Esteban) se replica la experiencia con los productores de cacao. “Allí aplicamos métodos agroecológicos para incrementar las cosechas y la calidad del grano. Aparte del producto tradicional, se elaboran derivados como las panelas de cacao con el valor agregado de un buen empaque. Su comercialización y mercadeo se realiza a través de nuestro proyecto Red de productos con historia que incluye su venta en plataformas digitales, de tal forma que la actividad es mucho más rentable”. Junto con este impacto directo en las comunidades, Tierra Viva realiza una labor de difusión de la diversidad biológica de Venezuela.


Caracas y sus bodegas verdes
http://porlacaracasposible.org/

Uno de los ejes de trabajo de la asociación civil Por la Caracas posible es hacer de la capital un espacio sustentable. Por eso su filosofía se basa en el enfoque de las tres “R”: reducción, reutilización y reciclaje. De sus proyectos destacan La Bolsa Sana, elaborada con materiales biodegradables  por mujeres del sector El Winche de la Parroquia Mariche, en el Municipio Sucre, agrupadas en una exitosa cooperativa; y el concepto de Bodegas Verdes, una iniciativa financiada por la Comunidad Andina de Fomento que se implementará en sectores populares como el casco de El Hatillo, Coche, Caricuao, La Vega, Antímano, La Silsa, el barrio José Félix o La Bombilla. Las damas serán las protagonistas con la apertura de estos pequeños negocios en sus propias casas para vender artículos de limpieza biodegradables en empaques reutilizables.
“Con las Bodegas verdes no sólo se persigue disminuir el impacto ambiental de los residuos sólidos a través de productos menos contaminantes, sino también promover la inserción laboral y la disminución de la pobreza. Apoyamos el emprendimiento femenino porque está comprobado que alrededor del 90% de lo que las mujeres ganan lo invierten en el hogar”, explica el presidente de la asociación Frederick Calderón.
En una primera fase se capacitará a 100 mujeres a través de cursos que incluyen talleres de desarrollo sustentable o finanzas. Los primeros créditos serán para 30 de ellas y el resto se incorporará periódicamente a través de un fondo rotario. “En Venezuela todavía estamos en mora en cuanto a programas de educación medioambiental, pero estas pequeñas intervenciones son muy positivas y si hubiera más políticas públicas se podrían replicar porque en las comunidades la gente está dispuesta a instrumentar acciones, pero necesitan acompañamiento y asistencia técnica”, concluye Calderón.


Reciclaje activo
http://ecoclickve.blogspot.com

Un día Daniella Matheus le escribió una carta a sus amigos para que almacenaran las pilas gastadas en envases de cinco litros. No tenía muy claro cómo las iba a reciclar, pero sabía que había llegado la hora de hacer algo. Así fue como nació en 2011 Ecoclick y su eficaz campaña “Recolecta tus pilas”. “En la actualidad tenemos almacenadas 6 toneladas y estamos apostando por su recuperación en Venezuela a través de una iniciativa con la Universidad Simón Bolívar”.
Este movimiento de ciudadanos capitaneado por Matheus y cuyo lema es “cambia la realidad por ti mismo” también realiza jornadas de reciclaje. “Creemos en la triangulación de esfuerzos y somos el enlace entre los vecinos, las empresas del sector y las autoridades para que trabajen en equipo. Nuestra meta es que las comunidades organizadas más temprano que tarde monten puntos permanentes de acopio”.
Así lo han logrado en Colinas de Los Ruices, Los Palos Grandes, La Castellana, La Floresta, Altamira y El Rosal. Este próximo 27 de abril realizarán la séptima edición de este programa en el que las personas llevarán segregados residuos como plástico, papel, cartón, aluminio, pilas y baterías, bombillos ahorradores, chatarra electrónica, aceite comestible y por primera vez, Tetra Pack. Allí participarán 45 comunidades no sólo de Caracas sino también en Táchira, Mérida y Barquisimeto. “Con esta iniciativa queremos demostrar que lo que cuenta es la disposición.
Nuestros pasos son de bebé, pero de un bebé elefante y esos nunca dan un paso atrás”, afirma Matheus.

Formación desde la infancia
Muchos son los institutos educativos que realizan jornadas ambientales. El caso de la Escuela de Educación Inicial Pequeños Creativos, ubicada en San Fernando de Apure, sobresale porque posee su propia brigada ambientalista Defensores del Planeta. Desde 2009 niños y niñas son formados a partir del maternal y el preescolar en la cultura conservacionista y del reciclaje. Los mini-activistas son juramentados y reciben sus chapas para participar en actividades como la recolección de latas, elaboración de papel artesanal o juguetes con material aprovechable.

Fuente: http://www.el-nacional.com/todo_en_domingo/Ecologicos-conviccion_0_175782510.html