miércoles, 7 de agosto de 2013







EL TESORO VERDE DE UN ETERNO ENAMORADO DE LAS PLANTAS, SVEN NEHLÍN

Entre tantas cosas que agradecer a este amigo que un día se vino de su fría tierra natal, Suecia, hay una es especial y es su amor por la tierra que lo acogió. Creo que lo enamoró nuestro cálido clima, nuestro calorcito y la explosión vegetal del verde por doquier. Y al decir verde, me refiero a nuestra flora, nuestras plantas, nuestros arboles. En los tiempos libres que le daba su trabajo, comenzó a leer, a estudiar, investigar, a documentarse, a fotografiar y a viajar por muchos puntos de nuestra geografía, para observar "in situ" todo aquél tesoro botánico que se mostraba por doquier. Buscó relacionarse con personas que tenían sus mismos intereses y comenzó a experimentar en su casa, la misma casa donde vivió siempre. Fue así que entonces comenzó a sembrar. Él no fue egoísta, nunca lo ha sido, si hay un rasgo que le caracteriza es enseñar, compartir el amplio bagaje de conocimiento con todo aquél que le interese o se lo solicite. Es por ello que he querido compartir a mi vez con nuestros lectores el tesoro que tiene, que no esconde, en su casa