jueves, 8 de diciembre de 2011

Arbolado urbano

Desde una visión histórica y comparativa en relación a otras ciudades tanto del país como de otras partes del mundo, podemos decir que en líneas generales nuestra ciudad tiene a los arboles como parte de nuestra realidad cotidiana y forman parte de nuestro patrimonio histórico y un ejemplo de esto es que como ciudad contamos con numerosas historias como la Ceiba de Catuche o la ceiba de San Francisco.

El problema principal problema sobre el arbolado urbano que presentamos es que en el pasado se sembraron muchas especies como el Jabillo, el Mango, el Samán, entre otros más, que no son aptas para la ciudad, ya que debido a su altura, grosor del tronco o a que sus raíces son superficiales, estos árboles generan daños a la infraestructura y representan un peligro para la integridad física del ciudadano, por lo que es necesario un control fitosanitario constante y una planificación de siembra con especies aptas para la ciudad.

En Venezuela las alcaldías no tienen la potestad para la realización de podas ni talas, eso le corresponde al Ministerio de Ambiente quien es el ente rector de la materia, la única forma en que una alcaldía (empresa privada o cualquier otra institución) puede hacer este tipo de actividades es con un permiso del Ministerio del Ambiente, el cual muchas veces termina siendo un proceso burocrático muy difícil de conseguir.

La clave para tener un arbolado urbano que beneficie a la ciudad está en descentralizar y desconcentrar la gestión ambiental en nuestro país, las comunidades tienen que ser la vía para que la gestión del arbolado sea sostenible, por lo que se presenta como necesario un cambio cultural y ambiental de nosotros como sociedad y eso solo se puede lograr con educación.

El arbolado urbano en caracas es un tanto descuidado, ya que no existe una institución eficiente que tenga la capacidad para realizar los trabajos de mantenimientos, ya sea de tala, poda o siembra, en términos reales podemos afirmar que la demanda supera enormemente a la oferta. Otro punto importante sobre la mala planificación es que tampoco existe censo alguno y en líneas generales este tema tampoco genera preocupación ni participación ciudadana, por lo que no existe la presión ciudadana sobre el Estado, lo que a su vez genera que este tema sea prácticamente inexistente para la opinión pública.

En La Sociedad de Amigos del Árbol (SADARBOL) tenemos un vivero comunitario ubicado en el Parque Aruflo de la Urbanización La Floresta desde donde nos dedicamos a arborizar la ciudad conjuntamente con la colaboración de otras organizaciones, comunidades e instituciones tanto públicas como privadas. Así mismo en nuestra ciudad existe una comunidad organizada en el tema del arbolado urbano y se llama “Grupo Ecológico San Pedro” quienes llevan a cabo un proyecto basado en la siembra de especies aptas para la ciudad gestionado por los vecinos.

Es necesario desarrollar proyectos comunitarios de arborización que busquen la erradicación de las llamadas “islas de calor urbanas”, que es la concentración de calor en un determinado espacio ocasionado por una alta densidad de construcciones y materiales acumuladores de calor, así como de actividades generadoras de Co2 y otros gases como el tráfico vehicular, teniendo como ejemplos a La Carlota, Petare y El Cementerio. Diferentes estudios señalan que en las llamadas “Islas de Calor” la temperatura puede ser mayor entre 2 y 6ºC, en relación a la temperatura local de la Ciudad, Pueblo, etc. Lo que sin duda alguna genera un impacto negativo en la vida cotidiana de sus habitantes y en la calidad de su ambiente.

El Arbolado urbano si se maneja con responsabilidad solo trae beneficios ambientales para la ciudad, es increíble los resultados en aspectos como la reducción de la temperatura, la disminución del impacto negativo generado por gases a través del proceso natural de absorción de los arboles , asi mismo los arboles conservan el agua , también reducen la erosión del suelo, reducen significativamente la polución acústica, aumentan la biodiversidad urbana, pero estos beneficios no se detienen aquí, ya que también generan beneficios sociales y económicos como una cultura ciudadana con conciencia ecológica, genera relaciones de Identidad entre la comunidad y su entorno, también genera bienestar para la Salud mental y física de los ciudadanos, así como también revaloriza el valor de las propiedades privadas al contar con un paisajismo.

Lo cierto es que este tema debe ser abordado con la seriedad y planificación necesaria para el trabajo realizado no genere impactos negativos sobre la infraestructura de la ciudad y la seguridad personal de sus ciudadanos, por lo que se considera que es un tema gobernabilidad en el que todos los sectores que participan en la sociedad tienen que participar.

Oscar Luna
Miembro Fundador de “UCVerde”