jueves, 5 de diciembre de 2013

El verde tropical esconde la marca turística de Caracas

El verde tropical esconde la marca turística de Caracas

El ecoturismo ofrece una opción para reinventar la imagen de la ciudad


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La variedad de árboles de la vegetación caraqueña la distingue de urbes turísticas del mundo VICENTE CORREALE


ELISA VÁSQUEZ |  EL UNIVERSAL
viernes 29 de noviembre de 2013  12:00 AM
El verde arbolado de Caracas no es un tesoro del que se pueda jactar cualquier ciudad. A pesar de haber sido durante décadas la ciudad capital del Caribe, Caracas ha dado la espalda a su condición de bosque seco tropical para pujar hacia la modernización, aunque a punta de olvidar lo verde de su personalidad. 

Pero tan natural es su estilo que aunque el bloque y el concreto se extiendan cual tentáculos, los árboles que se asoman cual islas, y el remanente de espacios verdes -o monte-, demuestran que la marca de Caracas como ciudad verde para el mundo es aún una potencialidad ignorada.

Pedro García del Barrio, experto español en rehabilitación urbana, indicaba en el evento Caracas y un río de oportunidades -realizado por la Alcaldía Metropolitana el pasado mes- que pensaba en Caracas como una ciudad ensimismada que ignoraba su excelente ubicación mundial y su condición caribeña (por clima y vegetación), y daba la espalda a sus recursos hídricos y a sus colores exhuberantes. Para él, haber tapado las quebradas y negar al Guaire son muestra de ello.

Para Gustavo Aguerrevere, miembro de la organización Sociedad Amigos del Árbol (Sadarbol), una vista aérea sobre Caracas demuestra las infinitas posibilidades que aún quedan a la ciudad, tanto para ofrecer a sus ciudadanos como para venderse al mundo con el perfil de urbe ecoturística. 

El aprovechamiento de espacios verdes, el mantenimiento de los ya existentes, y la renovación de pequeñas plazas arboladas son para Aguerrevere una posibilidad para que se fomente la actividad contemplativa, la educación ambiental y la recreación.

La zona rural de El Hatillo, los jardines de las universidades, y las zonas protectoras que rodean a Caracas son algunas regiones de las que Freddery Calderón, presidente de la asociación civil Por una Caracas Posible, sumaría a un posible circuito de espacios públicos. "Un sistema integrado de espacios públicos, que unifique la información sobre parques y zonas verdes, generaría identidad y simplificaría el acceso e información a estos".

Promoción con educación

Alejandra Ochoa, otra activista de Sadarbol, explica que el Ávila sigue siendo uno de los principales potenciales de la ciudad, pero que aunque actualmente se disfrute como espacio recreativo, faltan condiciones para ofrecer con regularidad atractivos ecoturísticos. "No consiste en hacer un simple paseo. En lenguaje de ecoturismo la persona va a disfrutar de las bondades paisajísticas que brinda la naturaleza, con la particularidad de que se respeta el ambiente tal y como está". Explica que idealmente los turistas se deben apoyar en guías que interpreten la naturaleza y dejen un aprendizaje sobre el ecosistema visitado.

Los expertos coinciden en que el componente educativo es esencial en el mercadeo de estas bondades. Mario Gabaldón, presidente de la fundación Instituto Botánico de Venezuela, recuerda que cuando múltiples avenidas de Caracas eran nombradas por la especie de árbol sembrada a lo largo de ella, todo el mundo reconocía por ende a ese árbol. Cita famosas calles que tienen nombres como Los Mangos, Los Jabillos, o zonas como Los Caobos. 

También explica que actividades de identificación de árboles dentro de la ciudad son útiles para el reconocimiento de los mismos. 

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